SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL

SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL es un centro de entrenamiento personal localizado en Socuéllamos (Ciudad Real). Se caracteriza por ofrecer una atención personalizada para satisfacer las necesidades de los clientes y conseguir los objetivos marcados mediante el lema «hacer, no decir». Para ello, dispone de varias pautas de trabajo basadas en la adaptación a las necesidades y características de los usuarios.

En este artículo relato mi experiencia en SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL en comparación con un gimnasio convencional, evidenciando las diferencias entre ambos modelos y las posibilidades que presenta el entrenamiento personal.

Ejercicio con banda elástica en SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL
Ejercicio con banda elástica en SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL

Debo comenzar con mis antecedentes. A principios de este 2020 nunca imaginé que terminaría prendido por el ejercicio y los buenos hábitos. Jamás había practicado deporte, excepto en casos muy puntuales, como algunos partidos de fútbol o de frontón con otros aficionados, y mi alimentación no era nada envidiable. Era adicto al pan —no era raro que comiera media barra diariamente, pese a no tener unas necesidades calóricas elevadas—, a la pasta, a la pizza —cada fin de semana caía alguna, preferentemente de madrugada— y a la cerveza. Consecuentemente, sufría sobrepeso, pues pesaba 81 kilos midiendo 178 centímetros.

Sabía de este problema, pero me daba pereza ponerle solución. Había asimilado que la situación era así y no podía hacer nada al respecto, por falta de iniciativa y determinación. La situación cambió cuando me trasladé a una residencia de estudiantes de Reino Unido para cursar un programa de inglés. Se trató de una experiencia fundamental en mi vida porque me sacó de mi zona de confort y me ayudó a modificar mis costumbres, desprendiéndome de algunos vicios. Al poco de llegar, conocí a algunas personas asiduas al gimnasio que me convencieron de que debía probarlo. Mi intención era acercarme una tarde para no volver más, pero, afortunadamente, no salió según lo planeado.

Se trataba de un centro deportivo convencional. Tenía dos plantas: en la baja se ubicaba la recepción y en la superior las máquinas. Por tanto, una vez entraba y mostraba la credencial no volvía a ver a los monitores. Solo hablé con ellos el primer día, cuando me hicieron un pequeño tour y me enseñaron a utilizar las máquinas principales, como la elíptica o la cinta de correr. Las demás, mayoritariamente de musculación, nunca supe utilizarlas, y aunque había pegatinas que explicaban su uso, no especificaban las repeticiones ni los descansos que debía hacer.

Debido a mi ignorancia en el uso de la zona de musculación, y a que mi única pretensión era la pérdida de peso, durante los casi tres meses que estuve en Reino Unido hice fundamentalmente cardio; concretamente elíptica, cinta de correr, bicicleta estática y un curioso aparato que simulaba unas escaleras mecánicas.

Esta modalidad deportiva presentaba ventajas y desventajas. Lo más destacable era que, generalmente, el establecimiento abría desde las 9 de la mañana hasta las 9 de la noche, lo que proporcionaba una amplia libertad. Además, podía ir las veces que quisiera, por lo que algunos días iba por la mañana y por la tarde. Sin embargo, la falta de atención profesional, unido a mi desconocimiento e inexperiencia, me costó una lesión que me mantuvo apartado un par de semanas. Resulta que, para incrementar la dificultad de la cinta de correr, configuraba la elevación al máximo, como si estuviera subiendo una colina muy empinada, desconociendo que esta posición forzaba el telón de Aquiles. Una mañana desperté con un ligero dolor en esa zona que se acrecentó durante la jornada y se hizo desesperante por la noche. De haber tenido a alguien que observara lo que estaba haciendo, habría evitado la tendinitis.

Ocasionalmente hacía musculación, no por iniciativa propia sino animado por algún amigo. Esto suponía practicar los ejercicios con repeticiones al azar, sin seguir ningún patrón ni norma. Por consiguiente, no conseguí ningún resultado a nivel muscular. En cambio, sí obtuve un gran éxito en cuanto al peso: pasé de 81 kilos a menos de 70 en apenas tres meses, gracias a la constancia. No obstante, el ejercicio no fue el único factor determinante: también seguí un hábito de comidas saludable dentro de la gastronomía británica, que no es el sumun de lo beneficioso. Del mismo modo, disminuí radicalmente el consumo de alcohol, excepto en alguna fiesta señalada.  

Cuando regresé a España en marzo, mis familiares me decían que era como si hubiera vuelto la mitad de mí. Y es que perder casi 15 kilos en tres meses llamaba la atención. Me sentía orgulloso y motivado, por lo que logré mantener el peso durante el confinamiento controlando la alimentación: el pescado, las verduras y las frutas pasaron a ser fundamental en mi dieta. Por el contrario, reduje los hidratos a unos niveles acordes a mi estilo de vida, equilibrando la balanza entre calorías consumidas y gastadas.

Sin embargo, no terminaba de estar contento con mi cuerpo. Aunque el esfuerzo había merecido la pena, me había quedado algo esmirriado o, como me definió un amigo, «chupado». Quería dar el siguiente paso y concentrarme en la musculación. Para mí, esto implicaba dar un gran salto adelante y tenía claro que quería contar con un asesoramiento personal.

En ese momento conocí SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL. Charlé telefónicamente con su propietario, Santi, quien me preguntó lo que quería conseguir. Le relaté mi historial deportivo y mi intención de ganar músculo. Me respondió que tenía varias posibilidades de trabajo: el entrenamiento personal, los grupos reducidos y el entrenamiento online. Me decanté por la primera opción.

Santi, propietario de SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL

Quedamos un día en el centro y ahí iniciamos el recorrido hacia la meta. Santi me hizo una entrevista personal para conocer mi estado físico y diseñar un programa adaptado a mis necesidades y características. Del mismo modo, me propuso ir por la mañana o por la tarde, ofreciendo una adaptación horaria con multitud de posibilidades. Acordamos vernos dos veces a la semana por las tardes, que posteriormente pasaría a ser por las mañanas.

Durante los dos meses que he ido, he notado cómo mis músculos se han tonificado y ha mejorado mi rendimiento deportivo y resistencia. Además, el programa es sumamente cómodo, en tanto que no hay que romperse la cabeza sobre qué tabla de ejercicios hacer, qué repeticiones, qué descansos… Todo lo hace Santi: cuando uno llega al centro todo está listo con una rutina específica para la sesión. Unos días se trabaja la parte superior, otros la inferior, y otros todo el cuerpo, con diversos ejercicios: remo, pirámides, flexiones, entrenamiento con pesas… Jamás hubiera imaginado que practicaría peso muerto, press de banca y otras actividades que han sido claves para mi progreso.

Fotografía de SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL justo antes de una sesión
Fotografía de SIC.ENTRENAMIENTOPERSONAL justo antes de una sesión

Aunque no lo he necesitado, el entrenamiento personal posibilita la readaptación de lesiones, con el fin de poder realizar las actividades físicas previas al daño con las mejores condiciones y garantías de seguridad.

Respecto a los grupos reducidos, el propósito es ejercitar con gente que tiene objetivos similares o con compañeros de entrenamiento. Se promueve la salud postural, incluyendo una movilidad articular óptima y una mejora de la fuerza útil para el mantenimiento de la salud física, y el entrenamiento multifuncional para mejorar la capacidad física; esto es, aumentar la fuerza, la resistencia y la coordinación.

En cuanto al entrenamiento online, supone la programación de ejercicios adaptados 100% al emplazamiento, consiguiendo que la distancia no sea un inconveniente. Al igual que las otras opciones, se basa en la adaptación a las capacidades físicas y metas de los usuarios. Pese a que yo no practico esta modalidad como tal, Santi me prepara ejercicios que practico el fin de semana para que no transcurra tanto tiempo desde la última sesión —los jueves— a la siguiente —los martes—. Todo ello teniendo en cuenta mis competencias y propósitos.

Ejecución de peso muerto asistido por Santi
Ejecución de peso muerto asistido por Santi

Además, el centro desarrolla una educación física multidisciplinar, lo que significa que introduce el ejercicio como un hábito necesario en el día a día de la persona. En mi opinión, es un elemento clave, pues si lo que se ejercita no está acompañado de un estilo de vida saludable, probablemente no servirá de nada. En este sentido, Santi me pregunta cómo me siento, si he descansado correctamente, si noto algún tipo de dolor o molestia… Su interés y atención, aparte de ser necesarios, se agradecen, e incrementan la motivación, la determinación, la constancia, la tenacidad, la fuerza de voluntad y la paciencia, que son primordiales.

En relación con el tipo de cliente más habitual, se enmarca entre los 20 y 50 años, lo que indica que la ventana de edad es amplia. Asimismo, la balanza de género está prácticamente equilibrada: un 51 % son mujeres y un 49 % hombres. Acuden tanto profesionales del deporte como aficionados. En función de lo que se desee, así se determinan las sesiones.

Como apunte final, destaco la profesionalidad de Santi, pues evidencia un profundo conocimiento que, en mi caso, se ha traducido en la consecución de resultados rápidos en apenas dos meses —aunque todavía puedo avanzar mucho más—. También debo decir que estoy concienciado en lo que deseo conseguir y lucho por ello, algo indispensable fuera del centro. Por ello, quien se apunte debe tener claras sus intenciones y pelear por obtenerlas. De ser así, las logrará en menos tiempo de lo que piensa.

Entrenamiento con pesas
Entrenamiento con pesas

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here